Sunday, 19 October 2014

Si parpadeas te lo pierdes

De vuelta en el teclado, cuatro meses después, haciendo evidente que con cuatro meses de buenas intenciones no basta que hay que hacer un poco más y ponerse. Muchas cosas de las que hablar, mucha anarquía en la cabeza, se cubrirán algunos temas y otros quedarán en el olvido. ¿Qué son cuatro meses? Cuatro meses son lo que se tarda en empezar un curso nuevo y encontrarte con los exámenes de febrero. Cuatro meses son estar pensando en los exámenes de junio y aparecer en el curso siguiente. Cuatro meses son los cuatro meses de buen tiempo, cuatro de malo y cuatro de ni para tí ni para mí. Cuatro meses son 9000 kilómetros. Cuatro meses son nuevas caras y viejas caras que no envejecen, que se renuevan y a las que se hacen querer todavía más, Son metro, autobús, tren y avión. Son playa y montaña, pequeños pueblos y grandes ciudades. Cuatro meses son tiempo, son vida. Miro atrás, cuatro meses atrás y me veo en este mismo ordenador procurando allanar el camino para soportar los nuevos cambios. Aquí estoy, cambiado seguro, pero no sé cuánto. No hay manera de medir la variabilidad del alma. Pero el núcleo de ella, lo incorruptible, lo llevaremos siempre con nosotros y es lo que jamás se debe traicionar, es lo que me hace no sentirme perdido ante la ignorancia y confusión de los nuevos eventos, es el mapa que llevamos con nosotros, como bien lo llama un muy buen amigo mío, el mapa del karma. '¿Dónde estoy en el mapa del karma?' Es la pregunta que me hacía repetir. Si te encuentras en tu mapa del karma, lo demás no importa, actuarás bien. Estar agusto contigo mismo es estar en armonía con el tiempo, y lo demás sale solo. 
Armonía, esa es la palabra. Ese momento en el que abres los ojos, miras a tu alrededor y ves dónde estás, tu conciencia está tranquila, percibes cómo fluye el tiempo, deseas que dure para siempre pero sería contradictorio. Son esos instantes los que hay que perseguir, los que hay que luchar, 







Esos ojos, esos labios, la chica. La que seguramente no vuelva a ver más. La juventud.

Wednesday, 25 June 2014

Never, never, land.

Me inicio en el mundillo de los blogs, atraído por la urgencia de tener un sitio donde reposar los recuerdos y que no pierdan ni su esencia ni las sensaciones bajo las que sucedieron. Últimamente todo ha tomado un ritmo acelerado y el hecho de que más grandes cambios están por llegar me han conducido a optar por abrir mi propio rincón donde poder descansar y parar a reflexionar mientras escribo, echar un vistazo atrás por lo ya recorrido y re-estructurar las ideas para lo que venga después. Pero sobretodo, teniendo en cuenta experiencias pasadas y pueda suceder que termine abandonando este proyecto, que no se entierre del todo y me siga sirviendo como baúl de los recuerdos.

Tampoco me habría iniciado sin el empujoncito, aunque ella todavía no lo sabe, de @nowhere_girl. Si todavía desconociera la existencia de su blog aún no me habría tomado en serio la posibilidad de llevar a cabo el mío. Ya en la primera entrada la influencia del Erasmus es, por tanto, palpable. 
Sin duda, más referencias a este año de estudios en Southampton irán apareciendo, si no son entradas enteras, pues la realidad es que me ha cambiado la vida, consciente o inconscientemente. Puede parecer una valoración exagerada pero este tiempo que he estudiado fuera, alrededor de un 5% de mi estancia sobre el planeta, y siendo tan diferente de como han sido los otros 22 años, desde el despertarse hasta al acostarse, no puede despreciarse su implicación directa en las futuras andaduras por este camino que es la vida.

Termino haciendo referencia al nombre del blog y expresión que suelo llevar por bandera. Extraída del álbum de un grupo de música que hace tiempo solía escuchar y la que tanto me ha servido como filosofía de vida y me ha empujado a tomar decisiones más o menos importantes y más o menos extravagantes cuando la impotencia, la rutina o la pereza se echaban encima.
NEVER, NEVER, LAND