Wednesday, 25 June 2014

Never, never, land.

Me inicio en el mundillo de los blogs, atraído por la urgencia de tener un sitio donde reposar los recuerdos y que no pierdan ni su esencia ni las sensaciones bajo las que sucedieron. Últimamente todo ha tomado un ritmo acelerado y el hecho de que más grandes cambios están por llegar me han conducido a optar por abrir mi propio rincón donde poder descansar y parar a reflexionar mientras escribo, echar un vistazo atrás por lo ya recorrido y re-estructurar las ideas para lo que venga después. Pero sobretodo, teniendo en cuenta experiencias pasadas y pueda suceder que termine abandonando este proyecto, que no se entierre del todo y me siga sirviendo como baúl de los recuerdos.

Tampoco me habría iniciado sin el empujoncito, aunque ella todavía no lo sabe, de @nowhere_girl. Si todavía desconociera la existencia de su blog aún no me habría tomado en serio la posibilidad de llevar a cabo el mío. Ya en la primera entrada la influencia del Erasmus es, por tanto, palpable. 
Sin duda, más referencias a este año de estudios en Southampton irán apareciendo, si no son entradas enteras, pues la realidad es que me ha cambiado la vida, consciente o inconscientemente. Puede parecer una valoración exagerada pero este tiempo que he estudiado fuera, alrededor de un 5% de mi estancia sobre el planeta, y siendo tan diferente de como han sido los otros 22 años, desde el despertarse hasta al acostarse, no puede despreciarse su implicación directa en las futuras andaduras por este camino que es la vida.

Termino haciendo referencia al nombre del blog y expresión que suelo llevar por bandera. Extraída del álbum de un grupo de música que hace tiempo solía escuchar y la que tanto me ha servido como filosofía de vida y me ha empujado a tomar decisiones más o menos importantes y más o menos extravagantes cuando la impotencia, la rutina o la pereza se echaban encima.
NEVER, NEVER, LAND