Sunday, 17 August 2025

Dios y el Estado (Bakunin)

 La primera edición que leí es la de ‘Colección Biblioteca Nacional de España’ que incluye sólo el capítulo de ‘Dios y el Estado’ del manuscrito de Bakunin junto con sus cartas sobre el Patriotismo. Después leí la edición de ‘Biblioteca Digital’ que sí incluye el manuscrito completo, es decir los capítulos ‘El principio de autoridad’, ‘El principio divino’, ‘Dios y el Estado’ y ‘el principio del Estado’. Ignoro a qué se debe esa selección de la ‘Colección Biblioteca Nacional de España.



La reflexión del autor se puede estructurar en una parte negativa en la que Bakunin rechaza las teorías del idealismo y la teología y una segunda parte positiva en la que postula sus ideas del materialismo, que es la base del anarquismo (concepto no mencionado en esta obra). La parte negativa es mucho más extensa que la parte positiva y en mi opinión ésta es la gran falta del libro. La parte negativa, aunque es interesante, es propia de otros tiempos y en gran medida se me hace repetitiva y generalmente innecesaria. Hay fragmentos que se le escapan de las manos en los que el autor se empantana y recurre a la dialéctica para desmontar ciertas abstracciones como es la idea de Dios que me parece un poco tosco y que denota una carencia de aparato matemático:


<i>Todo ser que fuera infinito como él y distinto de él, le pondría un límite y, por consecuencia, le haría un ser determinado y finito. Al reconocer, pues, el alma inmortal un ser infinito como ella y que no es ella misma, reconócese necesariamente como ser finito. Lo infinito no es realmente tal, sino cuando lo abarca todo y no deja nada fuera de él; [...] Las palabras infinito superior é infinito inferior, implican un absurdo. [...] El infinito que halla algo fuera de sí mismo, encuentra un límite y ya no es tal infinito, así es que dos infinitos que se encuentran, se anulan.</i>


La parte positiva es mucho más breve pero su mayor defecto es que carece de una exposición clara en la que Bakunin defina de una forma pragmática cómo se puede conducir a la humanidad a lo que el autor denomina <i>Era de la fraternidad</i>. De esta parte de gran interés es la definición del concepto de la libertad, que en contraposición a los idealistas, el autor lo define como un estadio exclusivamente alcanzable en sociedad y permite una de las reflexiones más bonitas del libro:


<i>La definición materialista, realista y colectivista de la libertad, completamente opuesta á la de los idealistas, es como sigue: El hombre no es realmente hombre ni llega á tener conciencia de la realización de su humanidad más que en la sociedad, y solamente por la acción colectiva de la sociedad entera; no se emancipa del yugo de la naturaleza exterior sino por el trabajo colectivo ó social, que sólo es capaz de transformar la superficie de la tierra en una morada favorable al desenvolvimiento de la humanidad; sin esta emancipación material, no puede haber emancipación intelectual y moral para nadie.[...] el hombre aislado no puede tener la conciencia de su libertad. Ser libre, para el hombre, significa ser reconocido, considerado y tratado como tal por otro hombre, por todos los hombres que le rodean.[...] La libertad no es, pues, un hecho de aislamiento, sino de reflexión mutua; no de exclusión, sino al contrario, de unión; la libertad de todo individuo no es otra cosa que la reflexión de su humanidad ó de su derecho humano en la conciencia de todos los hombres libres, sus hermanos, sus iguales. [...] No soy humano ni libre sino cuando reconozco la humanidad y la libertad en todos los hombres que me rodean. [...] El gran mérito del Cristianismo consiste en haber proclamado la humanidad de todos los seres humanos, incluyendo las mujeres, la igualdad de todos los hombres ante Dios. Pero, ¿cómo lo ha proclamado? En el cielo, para la vida futura, no para la vida presente y real, no sobre la tierra. </i>


Postulado este concepto de libertad, sólo alcanzable en sociedad, el autor define dos elementos necesarios para conseguirla:


El primer elemento es el desarrollo de las capacidades humanas a través de la educación, la instrucción científica y la prosperidad material. Factores sólo alcanzables en sociedad.


El segundo elemento es de rebeldía contra la autoridad, tanto divina (<i>mientras tengamos un amo en el cielo, seremos esclavos en la tierra</i>) como humana. La autoridad humana la divide en dos tipos:


La tiranía del Estado: Bakunin persona en el Estado la fuerza bruta y la iniquidad que ha surgido históricamente de la violencia. En sus palabras <i>no hay necesidad de decir que el Estado es el mal, pero un mal históricamente necesario, tan necesario en el pasado, como necesaria será, más tarde ó más temprano, su extinción completa;</i>. El Estado' no convence, si no que impone y <i>el bien, desde el momento en que es impuesto, desde el punto de vista de la verdadera moral, de la moral humana, no divina indudablemente, desde el punto de vista del respeto humano y de la libertad, el bien, repito, se convierte en mal.</i>. Y de aquí el autor deduce una preciosa reflexión: <i>el bien, desde el momento en que es impuesto, desde el punto de vista de la verdadera moral, de la moral humana, no divina indudablemente, desde el punto de vista del respeto humano y de la libertad, el bien, repito, se convierte en mal.</i>


La tiranía social: En mi opinión es otra de las grandes reflexiones de esta obra. Bakunin la define como la autoridad que emana de la influencia natural de la sociedad. Aquella que domina al ser humano por sus hábitos y costumbres, por sus sentimientos y prejuicios, lo que se denominaría opinión pública. Es mucho más poderosa que la tiranía del estado y la única forma posible de rebelarse contra ella es rebelarse contra uno mismo. No es necesariamente perjudicial aunque suele serlo, y es provechosa cuando tiende al desarrollo de la ciencia, de la prosperidad material, de la libertad, de la igualdad y de la solidaridad fraternal. <i>Una rebelión radical contra la sociedad será, pues, tan imposible para el hombre, como una rebelión contra la naturaleza, puesto que, en último término, la sociedad no es otra cosa que la última gran manifestación ó creación de la naturaleza sobre este mundo;</i>


Y de estas tiranías o autoridades se destilan las bases del anarquismo:

<i>Yo recibo y doy, tal es la vida humana. Cada uno es autoridad dirigente y cada uno es dirigido a su vez. Por tanto no hay autoridad fija y constante, sino un cambio continuo de autoridad y de subordinación mutuas, pasajeras y sobre todo voluntarias. [...] Esa misma razón me impide, pues, reconocer una autoridad fija, constante y universal, porque no hay hombre universal, hombre que sea capaz de abarcar con esa riqueza de detalles [...] si una tal universalidad pudiera realizarse en un solo hombre, quisiera prevalerse de ella para imponemos su autoridad, habría que expulsar a ese hombre de la sociedad, porque su autoridad reduciría inevitablemente a todos los demás a la esclavitud y a la imbecilidad.</i>


<i>En una palabra, rechazamos toda legislación, toda autoridad y toda influencia privilegiadas, patentadas, oficiales y legales, aunque salgan del sufragio universal, convencidos de que no podrán actuar sino en provecho de una minoría dominadora y explotadora, contra los intereses de la inmensa mayoría sometida. He aquí en qué sentido somos realmente anarquistas.</i> [Única referencia en todo el manuscrito al anarquismo].



Tras esta introducción de los conceptos, el lector esperaría encontrar una exposición de cómo el autor plantea llevarlos a la práctica, y por un momento así parece que Bakunin se dispone a hacer:


<i>debo mostrar ahora cómo la ciencia real, el materialismo y el socialismo (este segundo término no es más que el justo y el completo desarrollo del primero), precisamente porque toman por punto de partida la naturaleza material y la esclavitud natural y primitiva de los hombres, y que por lo mismo se obligan a buscar la emancipación de los hombres, no fuera, sino en el seno mismo de la sociedad, no contra ella sino por ella, deben aspirar total y necesariamente al establecimiento de la más amplia libertad de los individuos y de la humana moralidad.</i>


Pero justo ahí acaba esa parte del desarrollo sin solución de continuidad. Lo único que encontramos es una breve exposición del papel de la ciencia en la parte del ‘Principio de Autoridad’:


<i>la mayor parte de las leyes naturales inherentes al desenvolvimiento de la sociedad humana, y que son también necesarias, invariables, fatales, como las leyes que gobiernan el mundo físico, no han sido debidamente comprobadas y reconocidas por la ciencia misma. Una vez que hayan sido reconocidas primero por la ciencia y que la ciencia, por medio de un amplio sistema de educación y de instrucción populares, las hayan hecho pasar a la conciencia de todos, la cuestión de la libertad estará perfectamente resuelta. [...] La libertad del hombre consiste únicamente en esto, que obedece a las leyes naturales, porque las ha reconocido él mismo como tales y no porque le hayan sido impuestas exteriormente por una voluntad extraña, divina o humana cualquiera, colectiva o individual. </i>



Una nota al pie que arroja algo más de luz pero de una forma extremadamente vaga (en la edición ‘Colección Biblioteca Nacional de España’):


<i>Esta inteligencia no tendrá ni profesores titulados, ni profetas, ni sacerdotes pero iluminándose con la luz de todos y cada uno, no fundará ni Iglesia nueva ni Estado nuevo, destruirá hasta los últimos vestigios de ese principio fatal y maldito de la autoridad, tanto humana como divina, y dando plena libertad a cada uno, realizará la igualdad, la solidaridad y la fraternidad del género humano.</i>


Y dos fragmento de la carta sobre el patriotismo ‘El Patriotismo fisiológico o natural’:


<i>emplear constantemente la fuerza de voluntad, es decir, el hábito de querer que han desarrollado en nosotros circunstancias imprevistas o independientes de nosotros mismos, en la extirpación de las malas costumbres y en reemplazarlas por buenas. Para humanizar una sociedad entera, es preciso destruir sin piedad todas las causas, todas las condiciones económicas, políticas y sociales que producen en los individuos la tradición del mal, y reemplazarlas por condiciones que tuvieran por consecuencia necesaria engendrar en esos mismos individuos la práctica y el hábito del bien.


El socialismo, como trataré de demostrar en la continuación de estos artículos, el socialismo, repito, poniendo en el lugar de la justicia política, jurídica y divina la justicia humana, reemplazando el patriotismo por la solidaridad universal de los hombres, y la competencia económica por la organización internacional de una sociedad completamente fundada sobre el trabajo, podrá únicamente poner fin a esa manifestación brutal de la animalidad humana que se llama la guerra.</i>



Mi opinión después de leer este manuscrito, es que la obra contiene unas reflexiones tremendamente lúcidas y necesarias. Nadie con sentido común no podría estar de acuerdo en gran parte de las ideas que aquí se plantean en rechazo a la autoridad, bien sea la ficticia autoridad divina o la real humana.

La gran falta es sin duda en que se quedan en eso, en reflexiones muy idealistas y sin ninguna propuesta de cómo puede avanzar la sociedad hacia este último estadio de fraternidad, más allá de una instrucción en la ciencia y la extirpación de las malas costumbres por las buenas, pero que carece de cualquier sugerencia práctica, más allá de la rebelión. ¿Y después de la rebelión qué? ¿Qué tipo de organización ha de esperarse, qué es eso de la organización internacional de una sociedad fundada sobre el trabajo? ¿Cómo definimos las buenas costumbres? Son ideas interesantes y atractivas pero que carecen de un cuerpo realista.


En cualquier caso, no puedo evitar sentir vaga nostalgia, seguramente idealizada, de aquella época en la que el debate político de las naciones incluía estas ideas donde grupos nada despreciables de personas se sentían inspirados en mayor o menor grado por estos manifiestos, dando incluso su vida por ellos. El debate de la libertad a día de hoy, quizás más necesario que nunca con la irrupción de las IAs, no puede estar más lejos y más en pañales. Es realmente frustrante, que en una sociedad mucho más alfabetizada que la de antes no haya debates serios sobre cómo queremos organizar la sociedad y hacia dónde queremos ir. ¿Tan difícil es rescatar estos manifiestos y de forma sosegada y sensata, reabramos el debate y procuremos construir sobre ellos? Claro que es difícil, solo una miopía manifiesta podría justificar que los estados modernos no sean capaces de tomar medidas contra hechos palmarios como el genocidio de Israel o el cambio climático. ¿Cómo vamos a discutir sobre conceptos abstractos como el papel de la autoridad?



Otras reflexiones interesantes del libro:


<i>busquemos solamente la luz humana, la sola que puede ilustrarnos, emanciparnos, emanciparnos, hacernos dignos y dichosos, y que no es en el principio de la historia sino a su fin, donde se la ve, y sentemos que el hombre en su desenvolvimiento histórico, ha partido de la animalidad para llegar de más en más a la humanidad. No miremos, pues, nunca atrás, siempre adelante, porque adelante está nuestro sol y nuestra salvación; y si nos es permitido mirar alguna vez atrás, es sólo para comprobar lo que hemos sido y no volver jamás a serlo, lo que hemos hecho, y no volverlo a hacer nunca.</i>



O ésta sobre la tendencia habitual del ser humano en caer en la credulidad:


<i>no estaremos en condiciones de atacarla en las profundidades mismas del ser humano, donde ha nacido, y, condenados una lucha estéril, sin salida y sin fin, deberemos contentamos siempre con combatirla sólo en la superficie, en sus innumerables manifestaciones, cuyo absurdo, apenas derribado por los golpes del sentido común, renacerá inmediatamente bajo una forma nueva no menos insensata. En tanto que persista la raíz de todos los absurdos que atormentan al mundo, la creencia en Dios permanecerá intacta, no cesará de echar nuevos retoños. Es así como en nuestros días, en ciertas regiones de la más alta sociedad, el espiritismo tiende a instalarse sobre las ruinas del cristianismo. [...] debemos forzarnos en comprender la génesis histórica de la idea de Dios, la sucesión de las causas que desarrollaron produjeron esta idea en la conciencia de los hombres. Podremos decirnos y creernos ateos: en tanto que no hayamos comprendido esas causas, nos dejaremos dominar más o menos por los clamores de esa conciencia universal de la que no habremos sorprendido el secreto; y, vista la debilidad natural del individuo, aun del más fuerte ante la influencia omnipotente del medio social que lo rodea, corremos siempre el riesgo de volver a caer tarde o temprano, y de una manera o de otra, en el abismo del absurdo religioso.


Eso fue de una audacia y un absurdo inauditos, el verdadero escándalo de la fe, el triunfo de la tontería creyente sobre el espíritu, para las masas; y para algunos, la ironía triunfante de un espíritu fatigado, corrompido, desilusionado y disgustado de la investigación honesta y seria de la verdad; la necesidad de aturdirse y de embrutecerse, necesidad que se encuentra a menudo en los espíritus extenuados: Credo quod absurdum. Creo lo absurdo; y no creo sólo lo absurdo; creo precisamente y sobre todo en ello porque es absurdo. Es así como muchos espíritus distinguidos y esclarecidos de nuestros días creen en el magnetismo animal, en el espiritismo, en las mesas móviles -y ¿por qué ir tan lejos?-: creen en el cristianismo, en el idealismo, en Dios.</i>



Divertida reducción al absurdo del Dios cristiano:


<i>Es singular este Dios de los cristianos. Crea al hombre de manera que puede y debe pecar y caer. Teniendo Dios entre sus atributos infinitos la omnisciencia, no podía ignorar, al crear al hombre, que éste caería. Y puesto que lo sabía, el hombre debía caer, porque de otro modo hubiera dado un mentís insolente a la omnisciencia divina. ¿A qué se nos habla entonces de la libertad humana? Sólo existe fatalidad. Obediente a esta pendiente fatal que por otra parte, el más sencillo padre de familia habría podido prever en el lugar del buen Dios, el hombre cae: y he aquí que la divina perfección cae en una terrible cólera, en una cólera tan ridícula como odiosa: Dios no maldice solamente a los transgresores de su rey, sino a toda la descendencia humana, aun a la que no existía todavía y que, por consecuencia, estaba inocente del pecado de nuestros primeros padres; y no contento con esta injusticia irritante, maldice también a ese mundo armónico que era de igual modo inocente, y lo transforma en un receptáculo de crímenes y de horrores, en una perpetua carnicería. Después, esclavo de su propia cólera y de la maldición pronunciada por él mismo contra los hombres y el mundo, contra su propia creación, y acordándose un poco tarde de que era un Dios de amor, ¿Qué hizo? No es bastante haber ensangrentado el mundo con su cólera, y este Dios sanguinario vierte la sangre de su hijo único; lo inmola bajo el pretexto de reconciliar al mundo con su divina majestad. ¡Y si hubiera conseguido algo con esto! Pero no: el mundo continuó tan ensangrentado como antes de la redención. De donde resulta claramente que el Dios de los cristianos, como todos los Dioses que le han precedido, es un Dios tan impotente, como cruel y tan absurdo como malvado.</i>


Otras citas:


<i>un ignis fatuus que ni calienta ni ilumina.


En cuanto a la universalidad de un error, no prueba más que una cosa: la similitud, si no la perfecta identidad de la naturaleza humana en todos los tiempos y bajo todos los climas.


la ciencia es la brújula de la vida, pero no es la vida. [...] la ciencia tiene por misión única esclarecer la vida, no gobernarla.


La vida es fugitiva, pasajera, pero también palpitante de realidad y de, individualidad, de sensibilidad, de sufrimientos, de alegrías, de aspiraciones, de necesidades y de pasiones.


hasta que, en fin, en la segunda mitad del siglo XVIII reaparece de nuevo a la luz del día, levantando atrevidamente la bandera del ateísmo y del materialismo.</i>


Deístas: que cree en la exiostencia de un Dios, pero no en las enseñanzas de ninguna religión específica.


Friday, 16 May 2025

Soul Mountain (Gao Xinjiang)

Hay libros que pasan por nosotros como el agua entre las piedras. Hay otros libros que parecen haber sido escritos para encontrarte en momentos muy específicos, . Sin duda ésta es mi experiencia con esta obra. 

Aprovechando que iba a estar unos días por China, investigué las obras de Gao Xinjiang y en el momento que me crucé con este título me cautivó. Poco me hizo falta para decidirme; una novela que transcurría en los valles de Sichuan, zona a la que me dirigía, y que emanaba un aroma cargado de existencialismo… ya me sobraban razones.

Al inicio del libro encontramos una introducción de Mabel Lee (traductora de la novela en la edición inglesa) que a la postre se vuelve imprescindible para seguir la obra. Sitúa el contexto del autor (a día de hoy esta novela sigue censurada en China), nos descarta que sea una novela autobiográfica pero más importante, nos explica las herramientas del autor con las que aborda la novela, en particular cómo usa los pronombres personales. Esta novela es una novela absolutamente existencialista, tanto, que el autor no se basta sólo con el pronombre ‘Yo’, sino que recurre también a ‘tú’, ‘ella’ y ‘él’ para referirse de distintas formas a sí mismo. Caóticamente como puede parecer, tiene su sentido lógico que iremos descubriendo según avancemos en la novela. El autor, nos explicará estas distinciones en el capítulo 52 (de 81):

- <i>You know that I am just talking to myself to alleviate my loneliness. You know that this loneliness of mine is incurable, that no-one can save me and that I can only talk with myself as the partner of my conversation. In this lengthy soliloquy you are the object of what I relate, a myself who listens intently to me — you are simply my shadow. As I listen to myself and you, I let you create a she, because you are like me and also cannot bear the loneliness and have to find a partner for your conversation. So you talk with her, just like I talk with you. She was born of you, yet is an affirmation of myself. [...] I who am engrossed in my journey or you who are on your spiritual journey. [...] At this point there is a need to step back and to create space. That space is he. He is the back of you after you have turned around and left me.</i>

Que nos lo adelante Mabel Lee no es una pérdida en mi opinión, y permite encajar mejor la narrativa.

La novela se estructura principalmente en dos hilos paralelos que ocupan capítulos independientes que se van intercalando. En uno de los hilos tenemos lo que emula ser la parte autobiográfica de la novela, donde el autor usa el pronombre ‘Yo’ y nos cuenta pasajes independientes de su retiro temporal en los valles de Sichuan. Es en capítulos avanzados del libro donde el autor nos confirma que no tomemos sus experiencias como ciertas en una reflexión sobre la imaginación y la memoria que me parece maravillosa, tal vez porque ya le he dado muchas vueltas a esta idea:

- <i>Even I can’t distinguish how much is experience and how much is dream within my memories and impressions, so how can you distinguish between what I have experienced and what are figments of my imagination? And in the end is it necessary to make such distinctions? In any case, they aren’t of any significance whatsoever.</i>

 En el otro hilo, tenemos la parte más existencialista, donde el autor navega por marcos imaginarios, más abstractos y oníricos, anclándolo a veces a lugar más específicos y otros directamente dejándolos en una nebulosa inefable. En este hilo, el autor usa el pronombre ‘Tú’ para referirse a su yo imaginario y el pronombre ‘Ella’ para referirse a una mujer inexistente que utiliza para desarrollar toda una intriga de ilusiones, dependencias y destrucciones emocionales en una búsqueda de la parte más pura del yo (self). La mejor definición de esta tensión discursiva nos la proporciona de nuevo Mabel Lee en la introducción:

- <i>Soul Mountain is a literary response to the devastation of the self of the individual by the primitive human urge for the warmth and security of an other, or others, in other words by socialized life. The existence of an other resolves the problem of loneliness but brings with it anxieties for the individual, for inherent in any relationship is, inevitably, some form of power struggle.</i>

El primer hilo de la novela es una aventura que podríamos clasificar como antropológica, donde el autor recorre distintos pueblos remotos y entabla conversaciones con la gente local que nos introducen a sus tradiciones, leyendas y costumbres. Aunque considero esta trama imprescindible y que de una forma muy interesante consigue articular la segunda trama, es esta otra sin duda la que me interesa. El título de la novela hace precisamente ilusión a este segundo hilo narrativo, donde el autor ‘Tú’ parte en búsqueda de esta misteriosa Montaña del Alma (Soul Mountain, Lingshan 灵山) que el protagonista conoce en una conversación casual con un tercero: 

- <i>The two of you laughed at the same instant, put the cups well apart, and started a conversation. You asked him where he was going. “Lingshan.” “What?” “Lingshan, ling meaning spirit or soul, and shan meaning mountain.” You’d been to lots of places, visited lots of famous mountains, but had never heard of this place.</i>

Es en esa búsqueda de la Montaña del Alma donde el autor se encontrará con esta mujer misteriosa ‘She’ a la que invitará en su búsqueda:

- <i>You ask if she will go across the river with you. Over there on the other shore is Lingshan where wonderful things can be seen, where suffering and pain can be forgotten, and where one can find freedom</i>.

Con ese ‘McGuffin’ como objetivo el autor explorará, a través de sus diálogos, los vínculos emocionales entre ambos que según evolucionan se irán tiñendo de un escepticismo que se opone a los mismos y que surge de esa vertiente existencialista que trata la novela. En mi opinión son sin duda los capítulos más interesantes (a pesar de que alguno de ellos de lo abstracto se vuelve incomprensible e incluso insoportable) y los que me llevan a aquellos rincones oscuros que sólo pocas novelas me consiguen llevar. Me veo frente a un espejo, desnudo y reconozco patrones que me estremecen y que me asustan pero que también me alivian, como si me quitaran cierto peso y me ayudasen a compartir una carga.

La soledad, al amor, el sexo, el sentido de la vida. El yo. Son los temas entorno a los que 
orbita la novela y que podrían resumir la narrativa en la siguiente frase de Mabel Lee:

- <i>the story of one man’s quest for inner peace and freedom.</i>

De cada uno de esos temas podemos encontrar profundas reflexiones. Muchas de ellas, tanto en boca de ‘tú’ como en boca de ‘ella’ las siento como propias. Supongo que no por nada Gao Xinjiang es premio Nobel y es esta universalidad que consigue en la descripción de sensaciones tan complejas lo que escala la novela a otro nivel.
Del yo:
- <i>[...] but whenever I observed other people I found this detestable omniscient self of mine interfering, and to this day there is not one face it hasn’t interfered with. This is a serious problem, for when I am scrutinizing someone else, I am at the same time scrutinizing myself</i>

- <i>When I am observing others I always treat the other person as a mirror for looking inwardly at myself. The observations are inevitably affected by my state of mind at a particular time [...] My understanding of others, including women, is actually superficial and arbitrary. Women I like are inevitably illusions I have created to delude myself, and this is my tragedy. As a result, my relationships with women inevitably fail.</i>

- <i>The problem is the awakened self in the inner mind, this is the monster which torments me no end. People love the self yet mutilate the self. Arrogance, pride, complacency or anxiety, jealousy and hatred, all spring from this. The self is in fact the source of mankind’s misery. So, does this unhappy conclusion mean that the awakened self should therefore be killed? Thus Buddha told the boddhisatva: the myriad phenomena are vanity, the absence of phenomena is also vanity.</i>

- <i>“For one who has renounced society all within the four seas is home, for him what is called native village does not exist.”</i>

- [Reflexión genial]: <i>At that time the individual did not exist. There was not an awareness of a distinction between “I” and “you”. The birth of I derived from fear of death, and only afterwards an entity which was not I came to constitute you. At that time people did not have an awareness of fearing oneself, knowledge of the self came from an other and was affirmed by possessing and being possessed, and by conquering and being conquered. He, the third person who is not directly relevant to I and you, was gradually differentiated. After this the I also discovered that he was to be found in large numbers everywhere and was a separate existence from oneself, and it was only then that the consciousness of you and I became secondary. In the individual’s struggle for survival amongst others, the self was gradually forgotten and gradually churned like a grain of sand into the chaos of the boundless universe.</i>

- <i>I am on a journey — life. Life, good or bad, is a journey and wallowing in my imagination I travel into my inner mind with you who are my reflection.</i>

- <i>Although you were born in the city, grew up in cities and spent the larger part of your life in some huge urban metropolis, you can’t make that huge urban metropolis the hometown of your heart. Perhaps, because it is so huge that within it at most you can only find in a particular place, in a particular corner, in a particular room, in a particular instant, some memories which belong purely to yourself, and it is only in such memories that you can preserve yourself fully. In the end, in this vast ocean of humanity you are at most only a spoonful of green seawater, insignificant and fragile.</i>

- <i>The self within you is merely a mirror image, the reflection of flowers in water. You can neither enter the mirror nor can you scoop up anything, but looking at the image and becoming enamoured of it you no longer pity yourself.</i>

Del sentido de la vida:
- [Terrible] <i>Today, you can’t know what traumas tomorrow will bring. You’ve learnt through experience everything you need to know. What else are you looking for? When a man gets to middle age shouldn’t he look for a peaceful and stable existence, find a not-too-demanding sort of a job, stay in a mediocre position, become a husband and a father, set up a comfortable home, put money in the bank and add to it every month so there’ll be something for old age and a little left over for the next generation?</i>

- <i>If I’m trying to be a recluse why do I need to interact with other people? Not knowing what one is looking for is pure agony. Too much analytical thinking, too much logic, too many meanings! Life has no logic, so why does there have to be logic to explain what it means? Also, what is logic? I think I need to break away from analytical thinking, this is the cause of all my anxieties.</i>

- <i>Actually, there has never been a definite goal in your life. All your goals keep changing as time passes and as locations change, and in the end the goals no longer exist. When you think about it, life in fact doesn’t have what may be called ultimate goals.[...] At this point in your thinking, your feet become lighter, it is fine wherever your feet take you, as long as there are sights to see.</i>

- <i>“The true traveller is without goal, it is the absence of goals which creates the ultimate traveller.”</i>

- <i>She has thought about death, thought about ending it all just like that. To commit suicide requires the urge but even this urge has completely vanished. Suicide has to be for someone or for something but she no longer exists for any person or any thing, and she no longer has the energy to kill herself.</i>

- <i>I am perpetually searching for meaning, but what in fact is meaning? Can I stop people from constructing this big dam as an epitaph for the annihilation of their selves? I can only search for the self of the I who is small and insignificant like a grain of sand</i>

- <i>You should know that there is little you can seek in this world, that there is no need for you to be so greedy, in the end all you can achieve are memories, hazy, intangible, dreamlike memories which are impossible to articulate. When you try to relate them, there are only sentences, the dregs left from the filter of linguistic structures.</i>

- <i>So not having a goal is a goal, the act of searching itself turns into a sort of goal, and the object of the search is irrelevant. Moreover, life itself is without goals, and is simply travelling along like this.</i>

- <i>don’t go searching for cause and retribution, don’t go searching for meaning, all is embodied in the chaos.</i>

- [Horror] <i>However, I can only return to pass my existence in what people are accustomed to calling a normal life, there is no alternative for me, and probably this is my tragedy.</i>

- <i>once you climb a mountain you lose interest in it and invariably think the mountain beyond will have things you haven’t encountered. When you eventually get to that peak the wonders you hoped for aren’t there, and once again there is just the lonely mountain wind. After some time you get used to this loneliness and climbing peaks becomes an obsession. You know you will find nothing but are driven by this blind thought and keep on climbing. However, while doing this you need to have some distraction and as you fabricate stories for yourself, images are born.</i>

De la pasión:
- <i>This unadorned splendour and beauty in nature fills me with another sort of indescribable sadness. It is a sadness which is purely mine and not something inherent in nature.</i>

- <i>Only you are left sitting in the pavilion, like an idiot, pretending to wait for an appointment which wasn’t made, with a woman who came and vanished, just as if you’re daydreaming. Could it be that you’re bored, that you’re fed up with your monotonous life devoid of passion and excitement and that you want to live again, to experience life again?</i>

- <i>She says she wants to help you recall these memories, she wants to help you recall the people and events you have forgotten, she wants to go wandering with you through your memories, go deep into your soul, to experience with you the life you have experienced. You say she wants to possess your soul. She says, yes, not just your body. If she is going to possess you she wants to possess everything, she wants to listen to your voice as she goes into your memories, she wants to imagine with you, curl into the deepest recesses of your soul and, together with you, manipulate your imagination, she says, she also wants to become your soul. [...] she wants you to touch with her fingers, to see with her eyes, to create images with her, to climb with her up Lingshan, she wants to look down on the whole of your soul from the peak of Lingshan, including secrets of which you are ashamed, hidden in the darkest corners.</i>

- <i>But I am instantly aware that I can no longer return to those pure passions. I must face the fact that I have become old. It is not just age and various other intangible differences even if she is right here and I can just reach out and take her with me. It amounts to the fact that my heart is old and I can no longer ignore all else and fall in love, body and heart, with a young woman. My relationships with women changed long ago and lost this instinctive youthful love … only lust remains. I’m afraid of shouldering the responsibility of even pursuing momentary happiness. I’m not a wolf but I would like to be a wolf, to return to nature, to go on the prowl. However, I can’t rid myself of this human mind. I am a monster with a human mind and can find no refuge.</i>

- <i>I can’t help liking her and I know it’s not love, but then what is love? Her body is fresh and sensitive and, again and again, I am filled with lust and do everything except for the last boundary.</i>

- <i>She was born an ordinary person and will return to being ordinary, and like an ordinary person marry an ordinary man. In any case she can’t go a step further with you, you monster, on your way down to Hell!</i>

Del dolor y el remordimiento de un amor no correspondido. Un amor que se postula como fruto de la soledad y la depresión, en un intento imposible de escapar del ‘yo’. Muchos de estos diálogos bien podrían pertenecerme:
- <i>She says it was you who said love is an illusion which people conjure up to delude themselves. You don’t believe in the existence of something called love — it’s either the man possessing the woman or else the woman possessing the man. And you just go on making up all sorts of beautiful children’s stories to provide a refuge for her weak and fragile soul.</i>

- <i>you’ll be able to travel comfortably, whether it’s to Lingshan or to Hell. There’s no need to push her, she’ll go away, far away from you, never see you again and never want to see you again. There’s no need for you to worry about her, it is she who is leaving so you will not have wronged her, there’ll be no remorse, no responsibility. Just treat it as if she hadn’t ever existed and your conscience won’t trouble you. You notice that you can’t utter a single sentence, this is because she has spoken about your sore spot, spoken about how you think. She has said for you exactly what you don’t dare say yourself.</i>

- <i>If finally there’s something she should say it would be that she’s grateful to you, grateful to you for the part of the journey you have taken her on and grateful for saving her from loneliness. However, she is even more lonely and it keeps getting worse and she can’t cope.</i>

- <i>Eventually, she turns and walks off. You deliberately don’t look, you know she is waiting for you to turn your head. If you turn to look, she won’t leave, she will look at you, holding back her tears until they begin streaming down her cheeks. You will give in, beg her to stay. Then there will be embraces and kisses, she will again go limp in your arms, tearfully utter a jumble of endearing words, passionate and full of sadness. And with her arms like willow branches, her body will encircle you and drag you back down the same old road. You resolutely refuse to look at her and go off on your own, straight along the precipitous river-bank. When you get to a bend you can’t help looking back, but she has vanished. Your heart is suddenly desolate, it’s as if you’ve lost something yet at the same time it’s as if you’ve attained some sort of release. You sit on a rock as if waiting for her to come yet knowing she will not come back to you. It is you who are cruel and not she and you simply think of her curses to convince yourself she is mean like this, so that she will totally vanish from your heart, so that you will not be left with any lingering remorse. You drifted together like floating waterweeds, in that place Wuyizhen, because you were lonely and because she was depressed. You don’t really know her at all, whether what she told you was truth or only half truth. Her inventions and your fabrications merge and are indistinguishable. She also knows nothing about you.</i>

- <i>It was because she was a woman and you a man, because in the flickering light of the solitary lamp the dark upstairs room had the clean fragrance of paddy-rice straw, because it was a dream-like night in a strange place, because in the early chill of the autumn night she stirred your memories and your fantasies, your fantasies about her and your lust. For her you were exactly the same. Yes, you seduced her but she also seduced you.</i>

- <i>Her burning anxiety lies in her longing for love and the difficulty of finding a person to whom she can entrust herself, body and soul. [...] You warn her that in life there is not a prince on a white charger and that she will be disappointed time and again. [...] You say time and again she has been deceived and that time and again she will deceive others... [...] She is destined to suffer, [...] She says she only wants to single-heartedly love one person. You acknowledge that this is what she wants but the problem is it’s impossible. [...] You say she doesn’t know what to love.</i>

- <i>What do you mean by really special? Someone who can make her fall in love so that she can give her heart to him and follow him anywhere, even to the end of the world.</i>

- <i>What she wants is excitement! After calming down it’s impossible. She says it is possible. But after calming down there will be other concerns. She says if she falls in love there will be no calming down. That means she has never been in love. You stare into her eyes, she looks away and says she really doesn’t know. She doesn’t know whether she has been in love because she loves herself too much.</i>

- <i>this is because she is too lovely and so many people love her. This is her misfortune.</i>

- <i>However this chance meeting leaves me with a pleasant feeling. I would not pursue such an innocent young girl, perhaps I will also never truly love a woman. Love is too burdensome, I need to live my life unburdened. I want to find happiness but I don’t want to take on responsibilities. Marriage always follows and then the tiresome anxieties and resentment. I have become too indifferent and no-one can make my blood surge with passion anymore. I suppose I’m getting old and there’s only a bit left of what can barely count as curiosity, and there is a lack of desire to bring about an outcome. The outcome isn’t hard to imagine and would end up being burdensome. I would rather drift here and there without leaving traces. There are so many people in this big wide world and so many places to visit but there is nowhere for me to put down roots, to have a small refuge, to live a simple life. I always encounter the same sort of neighbours, say the same sort of things, good morning or hello, and once again am embroiled in endless daily trivia. Even before this becomes solidly entrenched, I will already have tired of it all. I know there is no cure for me.</i>

De la soledad [añado una nota personal, ahora que al elaborar estas líneas me he ido empapando de un cariz reflexivo: escribo esta review desde el aeropuerto, lugar indeterminado - cualquier aeropuerto - al que con los años he ido cogiéndole apego, tal vez precisamente porque apesar de la ajetreada multitud es gracias a su consecuente indiferencia que me es imposible no sentirme solo, cómodamente solo y regodearme en esa soledad. Ese lugar donde uno está rodeado de perfectos desconocidos que van a repartirse en una miríada de lugares distantes, siempre bajo la tentadora idea de que una nueva vida aguarda tras cada puerta de embarque]:
- <i>aren’t you an atheist who’s not afraid of anything? you say that you are afraid, what of? loneliness?</i>

De la verdad:
- <i>What is essential is whether it is perceived and not whether it exists. To exist and yet not to be perceived is the same as not to exist.</i>

- <i>Reality exists only through experience, and it must be personal experience. However, once related, even personal experience becomes a narrative. Reality can’t be verified and doesn’t need to be, that can be left for the “reality-of-life” experts to debate. What is important is life. Reality is simply that I am sitting by the fire in this room which is black with grime and smoke and that I see the light of the fire dancing in his eyes. Reality is myself, reality is only the perception of this instant and it can’t be related to another person.</i>


Tal vez sea la predisposición con la que cogemos un libro, tal vez como mencionaba al principio hay un libro esperando para ciertos momentos de nuestra vida, tal vez es que simplemente hay libros extraordinarios que, como la sal en el agua, diluimos en nuestro ser de forma orgánica y natural, o tal vez sea un poco de todo. La realidad es que ha sido un privilegio haber leído estas páginas al mismo tiempo que he podido estar vagando por los valles escarpados en la frontera entre Sichuan y Tibet, sumergiéndome en cuerpo y mente en una soledad y en unos sueños que siempre me acompañan. Considero que la Montaña del Alma tiene el mérito de haber conseguido transformar en palabras ciertos recovecos ocultos del individuo que aunque comunes son complejos. Ha convertido la Montaña en Espejo.

Cierro esta review con una última y magnífica frase que sin duda resume mejor que ninguna el corpus del libro, y quizá de la vida:

- <i>The fact of the matter is I comprehend nothing, I understand nothing.</i>







Una recopilación de datos sobre China:
- <i>Ziwei Constellation fortune telling, an ancient school which can predict a person’s life, death and future</i>.

- <i>The main peak of the Wuling Range, at the borders of the provinces of Guizhou, Sichuan, Hubei and Hunan, is 3200 metres above sea level.</i>

- <i>kiln stokers firing the spinning wheels had inadvertendy added some extraneous material to the clay, but it was the women using the spindles who discovered that after one rotation there was a return to the beginning. The man who gave this meaning was called Fuxi. However the bestowal of life and intelligence to Fuxi must be attributed to a woman. The general name for the woman who created man’s intelligence is Nüwa. The first named woman, Nüwa, and the first named man, Fuxi, constitute the collective consciousness of men and women.</i>

- [La historia China es maravillosa] <i>Similarly, if Li Bai had not been driven from the court of Emperor Xuanzong of the Tang Dynasty, he would probably not have become the immortal poet and there would not be the legend of his setting out in a boat while drunk and trying to scoop up the moon from the water.</i>

- <i>It is not clear if he thinks the Red Turbans are local bandits</i>

- <i>this area was overrun by the White Lotus Sect;</i>

- <i>When Nüwa created humans she also created their sufferings.</i>

- <i>For Daoists, purity is the principle, non-action the essence and spontaneity the application; it is a life of truth and a life requiring absence of self</i>

- <i>The wooden bridge on the river overlooks the clear stream and solitary hut. You can feel the signs of human existence but also the pure isolation and serenity.</i>

- <i>Ba Da’s best works are his landscapes, his works showing his contempt and rejection of the vulgar are his minor works.</i>

- <i>Xu Wei’s couplet, “The world is a false illusion created by others, what is original and authentic is what I propose”.</i>

- <i>Yu the Great, historically, the first dynastic emperor with a documented genealogy. About the twentyfirst century BC he unified the empire.</i>

Thursday, 16 January 2025

Liezi: El libro de la perfecta vacuidad

 Llegué a esta obra de absoluta casualidad curioseando en uno de los múltiples puestos de una feria del libro hace ya varios años. Primero me llamó la atención por su cubierta, una escena mística y nostálgica como sólo las pinturas 'montañas-y-agua' 山水画 son capaces de reflejar. En este caso se trataba de 'La Luna de Otoño sobre la terraza de Escarcha' 露台秋月 de Yuan Yao 袁耀, una ilustración que invita al lector a detenerse un rato sobre ella e imaginarse aquel mundo lejano en tiempo y distancia. Titulando la misma cubierta nos encontramos  'Liezi, El Libro de la Perfecta Vacuidad'. ¿Cómo no había de comprarme aquel libro?


Al flechazo inicial siguieron varios años de sepultura debajo de otras lecturas hasta que por caprichos del destino volvió a asomar en la mesilla y finalmente fue cuando me decidí a transitarlo.


La obra se compone de: 

- una introducción imprescindible, dividida en la evolución histórica del taoísmo y las bases de la doctrina; gracias a ella fui consciente del contexto de esta obra, siendo hasta el momento sólo conocedor únicamente de oídas del Daodejing de Laozi y el Zhuangzi. 

- la introducción es seguida por la recopilación glosada en ocho libros de Zhang Zhan (s. III-IV d.C.) de escritos taoístas que datan entre los siglos V a.C-II d.C. Aunque ya se nos advierte de que de esos ocho libros, solo dos son los que con mayor probabilidad corresponden al a obra original (el Yang Zhu y el Shuo fu).

- la recopilación de notas a pie de página de Iñaqui Preciado, por la que le estoy muy agradecido y que son claves para situar los contextos y los conceptos.


Dicho esto, no es una lectura al uso. Los escritos taoístas son fragmentarios y de alguna forma los percibo aleatorios. Entiendo que carezco de un conocimiento profundo del taoísmo que me permita vislumbrar las resonancias entre los textos, pero en la práctica bien pudieran suprimirse algunos o introducirse otros que no notaría diferencia. En este aspecto, hecho en falta quizá una introducción más extensa que aconseje al lector en cómo abordar estos textos, no ya sólo en cada escrito particular, sino cualquiera de los ocho libros que compone la obra. Aunque percibo diferencias entre alguno de los libros (en particular el Yang Zhu, que es donde se recoge con más recurrencia un concepto más hedonista de la vida), desconozco las diferencias que conforman cada libro y a las que debería prestar atención más allá de que históricamente han sido compilados así.


En ausencia de un conocimiento más o menos maduro del taoísmo como es mi caso, aconsejo leer este libro de una forma distendida, sin centrarse necesariamente en un orden de lectura, y disfrutar del cuento/escrito escogido. A priori pueden recordar a cuentos infantiles, que sin embargo nos dejarán reflexionando ante la ausencia de moraleja (en la mayoría de los textos).


Dejo escritos por aquí algunos fragmentos curiosos:


<i>Al día siguiente se presentó con el adivino. Éste, nada más entrar, se marchó descompuesto [...]. Hu zi le explicó: «Acabo de mostrarme ante él sin haber salido aún de mi origen (identificado con mi principio); me he presentado en mi vacío, como algo indefinible, de modo que él no podía saber qué era lo que tenía delante. Me he limitado a imitar a las hierbas que se curvan al viento y al discurrir de las olas. Eso es lo que le ha hecho huir</i>. (Huang Di - El emperador amarillo, 13).


<i>el que practica la virtud (xian) sin considerarse un hombre virtuoso será estimado por todos allí donde vaya.</i> (Huang Di - El emperador amarillo, 16)


<i>La inteligencia es por naturaleza la misma en los animales y en el hombre. Tienen idéntico deseo de conservar sus vidas, y en esto su inteligencia no va a la zaga de la del hombre. Machos y hembras se aparean y madres e hijos se aman; evitan los llanos desprotegidos y saben refugiarse en las escarpaduras; huyen del frío y buscan el calor, viven agrupados y en grupo se desplazan [...] Fue al aparecer los emperadores y los reyes cuando empezaron a temer al hombre, se dispersaron y vivieron en estado salvaje. En los tiempos recientes, se esconden y huyen para escapar al sufrimiento y la muerte. </i> (Huang Di - El emperador amarillo, 18)


<i>Al término de nueve años, en sus pensamientos y palabras había quedado anulada toda diferencia entre el ser y el no ser, el bien y el mal, con respecto a sí mismo; y también con respecto a los demás. La distinción entre su interior y lo exterior a él había desaparecido. Sus sentidos se fundieron en uno y dejó de servirse de ellos. [...] Tal estado alcanzó y el orden universal ya no tuvo secretos para él.</i> (Zhong Ni: Confucio, 6)


<i>Long Shu le dijo a Wen Zhi «Vuestro arte es prodigioso, ¿podríais curar la enfermedad que me aqueja?». Wen Zhi le respondió: «Vuestros deseos son órdenes para mí. Pero antes, decidme los síntomas de vuestra enfermedad». Long Shu explicó: «No considero algo honroso el elogio de mis conciudadanos ni motivo de vergüenza que el Estado me repruebe. Cuando consigo lo que quiero no me alegro, ni me entristezco si lo pierdo. Vida y muerte me son indiferentes, y lo mismo me da la riqueza que la pobreza. Veo a los demás hombres como cerdos y a mí mismo me veo como a los demás. Vivo en mi casa como viajero en una posada. Considero mi país como territorio extranjero. Ante todo esto ni me motivan cargos y dignidades, ni me asustan castigos o condenas, ni me puede hacer cambiar la idea de encontrar prosperidad, ruina, daños o beneficios, como tampoco nada puede el temor de la pena 

o la esperanza de alegría. De modo que no puedo servir a mi soberano, ni entablar amistad con nadie, ni gobernar mi familia, ni controlar a mis siervos y criados. ¿Qué clase de enfermedad es ésta? ¿Cómo se puede remediar?». 

Wen Zhi mandó a Long Shu que se pusiera de pie de espaldas a la luz. Él se colocó detrás, frente a la luz, y observó a Long Shu. Al poco dijo: «¡Ay! Veo vuestro corazón y en él un cun cuadrado de vacío. Casi os habéis convertido en un sheng ren. Seis orificios de vuestro corazón están abiertos, sólo uno permanece. Hoy día se tiene por enfermedad la clarividencia de los sheng ren: tal vez sea ésta la explicación de vuestro caso. Mi pobre arte no puede curaros».</i> (Zhong Ni: Confucio, 8)


<i>Nü Wa escogió piedras de los cinco colores para rellenar sus huecos y cortó las cuatro patas de una tortuga gigante para fijar los cuatro límites (bordes del cielo). Posteriormente Gong Gong, al luchar contra Zhuan Xu por el imperio, en un arrebato de cólera, golpeó el monte Bu zhou: uno de los pilares del cielo se quebró y se rompieron los lazos que sujetaban la tierra. A causa de ello el cielo se inclinó hacia el NO y por eso hacia allí se dirigen el sol, la luna y las estrellas; la tierra se hundió en el SE y ésa es la razón de que los cien ríos discurran en esa dirección.</i> (Tang Wen: Preguntas de Tang, 1)

<i>Tang volvió a preguntar; «¿Hay diferencia de tamaño entre los seres? ¿Y de longitud? ¿Son semejantes o distintos?». Ge respondió: «Al este de Bo hai, a no sé cuántos millones de li, existe un gran abismo, un enorme valle sin fondo. Se llama Gui xu. Todas las aguas afluyen a él, las aguas de los ocho límites y las nueve ubicaciones (todas las aguas de la tierra), y las de la Vía Láctea. A él todas afluyen sin que su contenido aumente ni disminuya. En medio se encuentran cinco montañas. La primera se llama Dai yu, la segunda Yuan jiao, la tercera Fang hu, la cuarta Ying zhou y la quinta Peng lai. La base de estas montañas tiene una circunferencia de treinta mil li y su cumbre, plana, mide nueve mil li. Aunque son vecinas, están separadas entre sí por una distancia de setenta mil li. Todos los edificios y templos que en ellas hay son de oro y jade; las aves y bestias, todas de colores puros y muy vivos; árboles de perlas y gemas se extienden en frondosos bosques, y las flores y frutos, de exquisito sabor, preservan a quien los come de la vejez y la muerte. Sus habitantes son todos Inmortales y Sabios. Día y noche vuelan con fantástica rapidez para visitarse unos a otros. La base de estas cinco montañas no era estable sino que se desplazaba siguiendo el movimiento y ondulación de las aguas. Los Inmortales y Sabios, molestos, se quejaron al emperador. Éste, temeroso de que las montañas derivaran hasta chocar contra el límite de Occidente y los Sabios perdieran su morada, dio órdenes a Yu Jiang. Éste hizo que quince tortugas gigantes sostuvieran con sus cabezas las cinco montañas. Las quince tortugas, divididas en tres grupos, se relevarían cada sesenta mil años. Así fue cómo las cinco montañas se afirmaron y dejaron de desplazarse. Mas un gigante del país de Long bai, de unas cuantas zancadas se presentó un día en el lugar de las cinco montañas. Se puso a pescar y de una vez capturó seis de las tortugas. Regresó a su país con ellas a la espalda, para utilizar sus caparazones en los ritos adivinatorios.  Las montañas Dai yu y Yuan jiao se deslizaron hacia el límite septentrional y se hundieron en el mar. Se contaron por millones los Inmortales y Sabios que debieron emigrar del lugar. El emperador se irritó sobremanera y redujo la extensión del estado de Long bai, así como el tamaño de sus habitantes. Éstos aún medían varias decenas de zhang en tiempos de Fu xi y Shen nong. [...] Al norte de Zhong bei se encuentra un océano: tian chi (el lago celestial). En él vive un pez cuyo tamaño alcanza varios miles de li. Se llama kun. Y también allí habita un pájaro denominado peng, cuyas alas son como nubes colgadas del cielo y un cuerpo como corresponde a semejante envergadura. ¿Quién conoce de la existencia de tales seres? Yu el Grande llegó a verlos. Bo Yi lo supo y les dio un nombre, y Yi Jian oyó hablar de ellos y los registró en sus obras. [...]  Aunque las especies son diferentes en forma y fuerza, su naturaleza es equilibrada, no se cambian unos en otros, su vida es completa y suficiente la parte que les corresponde. ¿Cómo, pues, podría yo aplicar un criterio discriminante de grande y pequeño, largo, y corto, semejante y diferente?</i> (Tang Wen: Preguntas de Tang, 2)

<i>Es costumbre en él degollar a los primogénitos recién nacidos para comérselos: dicen que para bien de los hijos siguientes. Cuando muere el abuelo cargan a hombros con la viuda y la abandonan lejos. Explican: «No es posible cohabitar con la esposa de un difunto». Al sur de China está el país de los hombres de Yan. Cuando mueren los padres cortan la carne del cadáver y la tiran y luego entierran los huesos. Y todo esto es tenido por un acto de piedad filial.</i> (Tang Wen: Preguntas de Tang, 7)

<i>Al término de la representación, el artista de Ning shi guiñó el ojo e hizo señas a las concubinas que rodeaban al rey. Éste, furioso, quiso ejecutar inmediatamente a Ning shi, quien, presa del pánico, se apresuró a desmontar a su artista para hacerle ver al rey que todo él sólo era cuero y madera, goma y laca, de colores blanco, negro, rojo y azul. El rey lo examinó detenidamente: en su interior había un hígado, una vesícula, un corazón, pulmones, páncreas, riñones, intestinos, estómago; por fuera, huesos, músculos, tendones, articulaciones, así como piel, pelo, dientes y cabellos. Todo ello artificial, pero de una acabada perfección. Al recomponerlo reapareció todo su anterior aspecto. El rey hizo con él una serie de pruebas. Le quitó el corazón y no pudo hablar; le hizo sacar el hígado y ya no podía ver; le quitó los riñones y sus pies se inmovilizaron. Grande fue el contento del rey, que suspiró y exclamó: «¡Qué habilidad la del hombre, que puede igualarse a la misma naturaleza!</i> (Tang Wen: Preguntas de Tang, 14)

<i>Tus éxitos no son resultado de tu inteligencia, igual que los fracasos de Bei Gonz no se deben a su necesidad. Todo eso procede del cielo y no del hombre. Cuando tú te jactas de la riqueza de tu destino y cuando Bei Gonz zi se avergüenza de la riqueza de su virtud, tanto uno como otro sólo demostráis vuestra ignorancia de las leyes de la naturaleza.</i> (Li Ming: Fuerza y destino, 2)


<i>Al que es capaz de ser dueño de sí mismo lo será también de los demás.</i> (Li Ming: Fuerza y destino, 3)


<i>Sheng ren es quien comparte su virtud con los demás, y xian ren el que con los otros comparte sus riquezas.</i> (Li Ming: Fuerza y destino, 4)


<i>Para quien acepta las leyes de la naturaleza ya no existe ni verdad ni error. Para el que confía en su corazón, ya no existe ni lo adverso ni lo favorable. Para el que confía en su naturaleza, ya no existe seguridad ni peligro.</i> (Li Ming: Fuerza y destino, 9)


<i>En Wei vivía un hombre llamado Dong Men Wu. Su hijo murió y él no mostró tristeza alguna. Su administrador le dijo: «No hay en el mundo amor como el que vos teníais a vuestro hijo, y ahora que ha muerto no manifestáis ningún pensar; ¿por qué?». Dong Men Wu le contestó: «Yo antes no tenía hijo, y en ese tiempo no estaba triste; ahora que mi hijo ha muerto la situación es igual que antes que no lo tenía. ¿Qué razón hay para que yo me aflija?».</i> (Li Ming: Fuerza y destino, 14)

<i>Yang Zhu dijo: «Cien años es el límite máximo de la longevidad. No hay uno solo entre mil que a ellos llegue. Y si alguien llegase, casi la mitad de ese tiempo lo ocuparía una infancia necesitada de protección y una vejez confusa que requiere ayuda. El descanso del sueño nocturno y la ociosidad sentida por el día representaría casi otra mitad. Y lo mismo, sufrimiento, enfermedades, penas y sinsabores, pérdidas, fracasos tristezas, y temores. De los diez años que restan, el tiempo transcurrido a gusto y en plena libertad, sin la menor preocupación, apenas alcanzaría la media hora. ¿Qué puede hacer, entonces, el hombre durante su vida? ¿Dónde buscar contento? Sólo queda la belleza y el placer, los sonidos y colores. Mas belleza y placer nunca procuran una satisfacción prolongada y tampoco dura el encanto de colores y sonidos. Además ahí están las prohibiciones y obligaciones que se te imponen con castigos y recompensas, y la fama o las leyes que te empujan o te frenan. Luchas sin descanso por conquistar una efímera fama vacía, te esfuerzas tras una gloria inútil que sobreviva a tu muerte. Solitario, refrenas tus sentidos, preocupado por la moralidad de las tendencias de tu cuerpo. Pierdes vanamente el disfrute supremo del presente, incapaz de sentirte libre en cada instante. ¿Qué diferencia puede haber entre esta vida y la del prisionero cargado de cadenas? Los hombres de la remota antigüedad sabían muy bien que la vida es efímera, que la muerte pronto llega. Por eso se movían a impulsos de una mente libre y no renunciaban a las inclinaciones naturales. Ni dejaban escapar en cada ocasión lo que pudiera agradar al cuerpo. De ahí que no actuaran en busca de la fama. Libres y obedientes a su propia naturaleza, no se oponían a las inclinaciones de los demás seres ni les interesaba la fama tras la muerte. De modo que el castigo carecía para ellos de sentido. Y sin cuidado les tenían fama, jerarquías, y hasta la posibilidad de una larga vida».</i> (Yang Zhu, 2)

<i>Igual es la muerte del sabio benevolente que la del estólido criminal.</i> (Yang Zhu, 3)

<i>[...] ¿en qué debe uno basarse?». Yang Zhu respondió: «En disfrutar de la vida y dar solaz al cuerpo.</i> (Yang Zhu, 5)

<i>Lo que hace al cuerpo sentirse a gusto es el disfrute de la belleza y los buenos manjares, si ello se le niega puede decirse que se pone trabas al propio bienestar. Lo que la voluntad desea es libertad y tranquilidad, y si no puede realizarlo es coartar la propia naturaleza. Todas estas trabas son como feroces tiranos. Eliminar a estos feroces tiranos y esperar alegremente la muerte, un día, un mes, un año, diez años, a eso llamo yo yang sheng. Conservar estos feroces tiranos, reprimirse sin deshacerse de ellos, para alcanzar en una gris tristeza una cierta longevidad, sean cien, mil o incluso diez mil años, a eso yo nunca lo llamaría yang sheng. [...]  Una vez muerto, ¡qué más da todo! </i> (Yang Zhu, 7)

<i>Zi Chan fue ministro en Zheng y llegó a controlar el máximo poder del Estado. A los tres años las gentes honradas acataban su voluntad y los malvados temían su severidad. El orden reinaba en Zheng y los soberanos de los Estados vecinos le respetaban. Zi Chan tenía un hermano mayor llamado Gong-sun Chao y un hermano menor llamado Gong-sun Mu. Al mayor le gustaba la bebida y al menor las mujeres. En la casa de Chao se apilaban mil zhong de vino y había montones de levadura. A cien pasos de distancia se percibía el desagradable olor de heces y vinagre. Esclavo del vino, Chao ignoraba la suerte del mundo, ignoraba razones y sentimientos, desatendía la economía doméstica, los deberes del parentesco y las celebraciones familiares tanto las faustas como las infaustas. Hasta una inundación o un incendio, o una espada o lanza amenazadoras, le hubieran pasado desapercibidas. En la parte posterior de la mansión de Mu, el hermano menor, había hasta diez habitaciones llenas de jóvenes y bellas mujeres. Cuando le dominaba la lascivia, se olvidaba de parientes y amigos, cortaba toda relación social y corría a las habitaciones traseras donde pasaba los días y las noches. A los tres meses reaparecía y aun así no del todo satisfecho. Si en la comarca aparecía una hermosa virgen, enseguida intentaba atraerla con regalos o recurriendo a una celestina, y no paraba hasta conseguirla. Esta situación causaba a Zi Chan una permanente tristeza. Fue a visitar en secreto a Deng Xi y le consultó: «Quiao (él mismo) ha oído decir que se debe poner orden en uno mismo para poder influir en la familia, que se debe poner orden en la propia familia para poder influir en el Estado, es decir, que hay que ir de lo más próximo a lo más lejano. Qiao ha actuado en el ámbito del Estado y en él ha puesto orden, pero, en cambio, en la propia familia reina el mayor desorden. ¿Acaso debe invertirse el método? ¿Cómo podría hacer rectificar a mis dos hermanos?, ¡decídmelo, maestro!». Deng Xi le contestó: «Hace tiempo que lo que me acabas de decir me tenía perplejo, pero no quería ser yo el primero en hablar. ¿Por qué no has corregido a tus hermanos a su debido tiempo, hablándoles de la importancia de cuidar la propia naturaleza vital y atrayéndoles con la superioridad del decoro y la rectitud (li yi)?». Zi Chan siguió el consejo de Deng Xi. Aprovechando un poco de tiempo libre se fue a visitar a sus hermanos y les dijo: «Lo que hace al hombre superior a los animales es la inteligencia, y lo que hace superior a la inteligencia es el decoro y la rectitud. Aquel en quien se den decoro y rectitud alcanzará la fama y un alto cargo. Pero si actúas movido por tus pasiones, si das rienda suelta a caprichos y apetitos, entonces tu naturaleza vital estará en peligro. Prestad oídos a las palabras de Qiao, y si una mañana os arrepentís esa misma tarde tendréis un cargo bien remunerado». Ellos le respondieron: «Todo eso hace mucho que lo sabemos, como tiempo hace también que nuestra elección fue decidida, ¡de qué íbamos a esperar tus palabras para saberlo! La vida es difícil de encontrar y fácil de alcanzar la muerte, ¿a quién se le puede ocurrir esperar una muerte fácil de alcanzar mientras posee una vida difícil de encontrar? Y eso de apuntar a la superioridad del decoro y la rectitud para brillar entre los hombres, y de refrenar las pasiones naturales en aras de la fama, eso para nosotros es comparable a la muerte. Lo que deseamos es agotar las alegrías de la vida, apurar todos los posibles goces de estos años. Sólo nos preocupa la posibilidad de no poder degustar un buen vino por culpa de un estómago desgastado o de ser incapaces de disfrutar plenamente de las mujeres porque las fuerzas no llegan. Nuestra mala reputación no nos importa ni aflige, ni tampoco el peligro que pueda correr nuestra naturaleza vital. Tú puedes vanagloriarte de tu capacidad para gobernar el Estado, y pretendes con tus discursos turbar nuestro corazón, y atraer nuestra voluntad con el señuelo de gloria y cargos bien remunerados. ¡Cuán rastrero y lamentable proceder! Querernos polemizar también nosotros contigo. Hay quien es hábil para gobernar lo exterior, pero a veces las cosas no se dejan ordenar y él penará por ello. Otros son hábiles para gobernar lo interior (la propia persona), y no por ello las cosas van a caer en el caos, por lo que su naturaleza hallará satisfacción. Tu forma de gobernar lo exterior puede resultar durante un tiempo en el Estado, pero no armoniza con el corazón de los hombres. Nuestro gobierno de la propia persona si se aplicara en el mundo entero desaparecerían los señores y vasallos. Nosotros pensábamos exponerte estos puntos de vista para sacarte del error, y resulta al revés, ¡que eres tú quien nos viene a instruir con esas otras teorías!». Zi Chan, desconcertado, no supo qué responder. Al día siguiente le relató la conversación a Deng Xi. Éste le dijo: «Vivís con zhen ren (hombres auténticos) y no os percatáis de ello. ¿Quién dice que sois inteligente? El orden que reina en Zheng es pura casualidad, en absoluto mérito vuestro».</i> (Yang Zhu, 8)

<i>Cumple tus deseos mientras llega la muerte. Y cuando vayas a morir compórtate igual, sigue el proceso natural y abandónate al no ser. No hay nada que valga la pena, nada que no puedas dejar pasar. ¿A qué, pues, hablar de pronto o tarde en ese espacio intermedio que es la vida del hombre?</i> (Yang Zhu, 10)

<i>Sólo cuando las canas adornen tu cabeza podrás hablar del dao sin error y, con mayor razón, practicarlo.</i> (Shuo Fu: Descifrar el mensaje, 5)

<i>El duque Bai no llegó a comprender a Confucio, y así fue como un día murió en el baño. </i> (Shuo Fu: Descifrar el mensaje, 12)

<i>El duque Mu, enojado, llamó a Bo Yue y le dijo: «¡Un verdadero desastre! Vuestro recomendado para buscar caballos ni siquiera sabe distinguir el color del pelaje o el sexo del animal, ¿cómo va a poder descubrir un caballo superior?» Bo Yue suspiró profundamente y dijo al duque: «¡Hasta ese punto ha llegado! Es la prueba de que su talento es infinitamente superior al mío. Lo que Gao observa es la naturaleza de los seres: capta su esencia y prescinde de sus accidentes, estudia el fondo y prescinde del exterior. Sólo mira lo que debe mirar y no mira lo que no debe mirar. Sólo observa lo que tiene que observar y deja a un lado lo que no tiene que observar. Ese método de Gao para observar las cosas es mucho más importante que el simple arte de descubrir buenos caballos». Llegó el caballo y, en efecto, era un caballo superior.</i> (Shuo Fu: Descifrar el mensaje, 16)

<i>Niu Que era un da ru (gran letrado confuciano) que vivía en Shang di. Un día que viajaba a Han da tropezó con unos bandidos en Ou sha. Le despojaron de todas sus ropas y le quitaron el carruaje y los bueyes. Niu Que se marchó caminando. Se le veía alegre, sin sombra de pesar o tristeza. Los bandidos fueron tras él y le preguntaron la razón de su actitud. Él les dijo: «Un hombre superior no pone en peligro su persona por causa de aquélla que sirven para conservarla». Los bandidos dijeron: «¡Ah! ¡Se trata de un sabio! —acto seguido consultaron entre sí—: Si ese sabio va a ver al príncipe de Zhao, y empiezan a ocuparse de nosotros, es seguro que nos encontraremos en grave peligro. Es mejor matarle». Le alcanzaron, pues, y le dieron muerte. 

Un hombre de Yan se enteró de lo sucedido y reuniendo a todo su clan les aconsejó: «Si os encontráis con salteadores no se os ocurra comportaros como Niu Que, el de Shang di». Todos aceptaron la recomendación. Al poco tiempo uno de sus hermanos menores se dirigió a Qin. En las cercanías del paso fronterizo fue interceptado por unos bandidos. Recordando la recomendación de su hermano, se resistió violentamente. No pudo con ellos y cuando los bandidos se alejaban corrió detrás y les suplicó le devolvieran lo que le habían robado. Furiosos le dijeron: «¡Demasiado hemos hecho perdonándote la vida! Y ahora tú no dejas de seguimos y vas a hacer que nos descubran. Siendo como somos bandidos, ¿qué se nos da el ser benevolentes?». Y entonces le mataron y también a los cuatro o cinco hombres que le acompañaban.</i> (Shuo Fu: Descifrar el mensaje, 20)

<i>Yu era uno de los hombres más ricos de Liang. Su casa nadaba en la abundancia: oro y ricas telas, así como objetos de gran valor en cantidad incalculable. Un día dio una fiesta en su mansión, situada en la calle principal. Músicos y vino, y en el piso superior se organizó una partida de dados. En el momento en que pasaba por la calle un grupo de espadachines, en el piso superior un jugador al lanzar los dados y ganar la partida rompió a reír y, al mismo tiempo, un milano que volaba sobre la calle dejó caer una rata muerta que alcanzó a los espadachines. Éstos comentaron entre sí: «Dura ya mucho tiempo la riqueza y la alegría de Yu, quien, encima, se muestra despectivo con los demás. ¡Nunca le hemos ofendido y ahora él nos humilla con esta rata podrida! Si no vengamos esta ofensa, nadie en el mundo nos tendrá por valientes. Unamos nuestras fuerzas y nuestras voluntades y con todos nuestros camaradas podremos, sin lugar a dudas, destruir la casa de Yu». Todos los miembros del grupo estuvieron de acuerdo. Llegada la noche del día señalado se reunió un gran número de hombres armados y asaltaron la mansión de Yu. Quedó totalmente destruida.</i> (Shuo Fu: Descifrar el mensaje, 21)

<i>Considerar la acción de dar de comer como un acto de bandidaje porque procede de un bandido es perder el sentido de la diferencia entre nombre y realidad.</i> (Shuo Fu: Descifrar el mensaje, 22)


Sunday, 24 November 2024

'La importancia de Vivir' de Lin Yutang

 Llegué a este libro después de que me llegase recomendado por gente con mucho criterio y vías muy distintas. 


Sin duda creo que es un ensayo de necesaria lectura, no tanto porque nos acerque a una forma de ver el mundo más orientalizada que se aleja de los canones filosóficos de occidente, sino porque de verdad considero que cualquier ser humano en su sano juició estaría de acuerdo en el contenido de gran parte de sus páginas. Al fin y al cabo, lo que el libro nos recuerda capítulo tras capítulo, es que las claves de una vida satisfactoria son mucho más prosaicas y elementales, de fácil alcance, que los laberintos en los que la filosofía en sus excesivos tecnicismos o la sociedad en su carrera por el éxito se empeñan en frustrarse reiteradamente.


Hay que recordar que ya casi dista un siglo desde la escritura de este libro, que confiere también un sabor especial a su contenido. En particular el capítulo del 'goce del hogar' causa hasta sonrojo y estupefacción en las reflexiones de la figura de la mujer, totalmente legítimas por otra parte, y pone de manifiesto cómo afortunadamente la sociedad occidental ha avanzado con el empoderamiento de la mujer. De una forma similar, la tesis que recoge el autor de que la unidad biológica es la familia y que la felicidad se construye satisfaciendo las apetecencias de esa unidad biológica me parece desacertada e inconsistente con el resto del libro. 

Por otro lado, el libro se escribió poco antes de la segunda guerra mundial, cuando el mundo se estaba armando, y llama la atención cómo el autor con una visión lúcida  ya se anticipaba a los acontecimientos y no se dejaba arrastrar por los panfletos de la época.


He de señalar también una visión compartida, a la que por pura coincidiencia, estuve reflexionando varios días antes de verla reflejada en la novela. Se trata de la figura que el autor denomina 'bribón', que, ajeno a la sociedad y sus convecciones, se convierte en un elemento clave y necesario para la salud precisamente de las sociedades, que siempre corren el riesgo de homogeneizar a sus individuos y con ello el riesgo de perder una visión saludable y rica de la vida.



Algunas de las citas que considero claves:

<i>

El filósofo chino sueña con un ojo abierto, considera la vida con amor y dulce ironía, mezcla su cinismo con una bondadosa tolerancia, y alternativamente despierta del sueño de la vida y vuelve a adormecerse, pues se siente con más vida cuando está soñando que cuando está despierto, con lo cual inviste a su vida en vela de una cualidad de mundo de ensueños. Ve con un ojo cerrado y otro abierto la inutilidad de mucho de lo que ocurre a su rededor y de sus propias empresas, pero conserva suficiente sentido de la realidad para decidirse a seguir adelante. Rara vez se desilusiona, porque no tiene ilusiones, y rara vez se decepciona, porque nunca ha tenido esperanzas extravagantes. De esta manera está emancipado su espíritu. 


El más alto ideal de la cultura china ha sido siempre un hombre con un sentido de desapego (takuan) hacia la vida, basado en un sentido de sabio desencanto.  De este desapego viene el alto espíritu (k'uanghuai), un alto espíritu que nos permite ir por la vida con tolerante ironía y escapar a las tentaciones de fama y riqueza y logro, y eventualmente nos hace aceptar lo que venga. Y de ese desapego surge también un sentido de libertad, un amor por el vagabundeo y el orgullo y la despreocupación. Sólo con este sentido de libertad yesta despreocupación llega uno eventualmente a la aguda, a la intensa alegría de vivir. 


[...] que proclame al mundo que le gusta hacerlo así cuando le gusta; que no es mientras trabaja en su oficina. sino mientras está tendido en la arena, cuando su alma pronuncia: "La vida es hermosa".


[...]un humorista es siempre como un hombre encargado del deber de dar malas noticias suavemente a un enfermo agonizante.


[...] la sabiduría, o el más alto tipo de pensamiento, consiste en atenuar nuestros sueños o idealismo con un buen sentido del humor, apoyado por la realidad misma. 


[...] creo muy bajo el papel de la facultad racional en asuntos humanos


[...] en China, la filosofía está enlazada con la poesía más que con la ciencia, o sea. al

revés de Occidente.


[...] el fin de la vida no es alguna entidad metafísica, sino tan sólo vivir.


[...] en China, comparada con el Occidente, el hombre vive una vida más cercana a la naturaleza y más cercana a la infancia,buna vida en que se da libre juego a los instintos y las emociones, y se les acentúa contra la vida del intelecto, con una extraña combinación de devoción a la carne y arrogancia del espíritu, de profunda sabiduría y alocada alegría, de suma ponderación e infantil candidez.


La dignidad humana debe estar asociada con la idea de un bribón y no con la de un soldado obediente, disciplinado y regimentado. [...] En esta edad nuestra de amenazas a la democracia y a la libertad individual, probablemente sólo el bribón y el espíritu del bribón nos salvarán de vernos

perdidos, como unidades numeradas en serie, en las masas de "coolíes" disciplinados, obedientes, regimentados y uniformados. El bribón será el último y el más formidable enemigo de las dictaduras. Será el campeón de la dignidad humana y de la libertad individual, y será el último en ser conquistado. Toda la civilización moderna depende enteramente de él. 


[...] solamente una filosofía alegre es filosofía profunda; las graves filosofías de Occidente no han empezado siquiera a comprender qué es la vida. Para mí, personalmente, la única función de la filosofía es la de enseñarnos a tomar la vida con más ligereza y alegría que el común hombre de negocios.


El hombre moderno toma la vida demasiado en serio, y porque es demasiado serio, el mundo está lleno de preocupaciones. 


[...] el chino toma una actitud que puede resumirse en la frase: "Seamos razonables" [...] si se vive razonablemente, según las mejores luces de cada uno, no se tiene nada que temer; que la paz de la conciencia es el más grande de todos los dones.


El Mono Wuk'ung representa al intelecto humano, el Cerdo Pachieh representa a nuestra naturaleza inferior, el Monje Sand representa al sentido común y el Abate Hsüantsang representa a la sabiduría y el Santo Camino. El Abate, protegido por esta curiosa escolta, había emprendido un viaje de China a India para procurar libros budistas.


"Un hombre puede poseer mil acres de tierra, pero duerme en una cama de dos metros".


Me indignaría ver un mundo en que todos fuéramos seres perfectamente racionales. ¿Desconfío del progreso científico? No, desconfío de la santidad. [...] No habría literatura porque no existiría pecado alguno, ni mal comportamiento, ni debilidades humanas, ni pasiones violentas, ni prejuicios, ni irregularidades ni, lo peor de todo, sorpresa alguna. [...] Si todos fuéramos seres completamente racionales, veríamos entonces que, en lugar de elevarnos a una perfecta sabiduría, degeneraríamos hasta ser autómatas.


Por conocer, pues, las fallas humanas, tenemos tanta mayor razón de odiar a ese mísero despreciable que en forma demagógica emplea nuestras debilidades humanas para arrearnos a otra guerra mundial; que-inculca el odio, del que ya tenemos demasiado; que glorifica el engrandecimiento y el interés personales, de los que no carecemos; que apela a nuestra intolerancia animal y a nuestros prejuicios raciales; que anula el quinto mandamiento al adiestrar a la juventud, y alienta el crimen y la guerra como cosas nobles, como si no fuéramos ya criaturas suficientemente guerreras; y que nos azota, y agita nuestras pasiones mortales, como si no estuviéramos ya muy cerca de las bestias. La mente de este miserable, por astuta, por sagaz, por mundanamente sabia que sea, es una manifestación de la bestia. [...] En cualquier momento puede romperse la correa, y quedar suelto el demonio, y en medio de hosannas el carro de Juggernaut (Juggernaut es Krishna, octavo avatar de Vishnu, su ídolo en Puri, llevado anualmente en cortejo sobre un enorme carro,

bajo cuyas ruedas, se dice, se arrojaban los devotos) pasará brutalmente sobre nosotros, sólo para recordarnos una vez más cuan terriblemente cerca de los salvajes hemos estado todo este tiempo, y cuan superficial es nuestra civilización.


Esta dignidad humana, como ya he apuntado al comienzo de este libro, consiste en las cuatro características del pillo, que ha sido glorificado por la literatura china. Son: una juguetona curiosidad, una capacidad para el ensueño, un sentido del humor para corregir esos sueños y, finalmente, cierta indocilidad e impredictibilidad de comportamiento.


Por esta razón es que odio a los censores y a todas las reparticiones y formas de gobierno que tratan de controlar nuestros pensamientos. [...] Si la libertad de ideas es la más alta actividad de la mente humana, entonces la supresión de esa actividad debe ser lo más degradante para nosotros como seres humanos.  Eurípides definió como esclavo al hombre que ha perdido su libertad de pensar o de opinar.


sólo el que maneja ligeramente sus ideas es dueño de sus ideas, y sólo el que es dueño de sus ideas no se ve esclavizado por ellas.


Hay una conveniente expresión norteamericana que combina estos tres embelecos (Fama, Riqueza y Poder) en Un Gran Embeleco: Success.


"Esta religión, desgraciadamente, cesó hace mucho tiempo de ser sabiduría expresada en fantasía, para convertirse en superstición recargada de razonamiento."


Este culto del ocio estaba ligado siempre, pues, a una vida de calma interior, un sentido de despreocupada irresponsabilidad y un goce intenso y pleno de la vida de la naturaleza. Los poetas y los estudiosos se- han dado siempre nombres raros, como "El Huésped de Ríos y Lagos" (Tu Fu) ; "El Recluso de la Colina Oriental" (Su Tungp'o) ; "El Hombre Despreocupado de un Lago Nebuloso", y "El Anciano de la Torre Envuelta en Niebla", etcétera.


[...] cuando hemos encontrado aquello que nos place, estamos todos felices y contentos, hasta el punto de olvidar que envejecemos. Y luego, cuando la saciedad sigue a la satisfacción y, con el cambio de las circunstancia», cambian también nuestros caprichos y deseos, surge entonce» una sensación de punzante pesar. En un abrir y cerrar de ojos, los objetos de nuestros previos placeres pasan a ser cosas del pasado, que nos obligan a tener momentos de pesaroso recuerdo. Además, sean largas o cortas nuestras vidas, todos terminamos eventualmente en la nada. "Grandes en verdad son la vida y la muerte", decían los antiguos. ¡Ah! ¡Qué tristeza! 


[...] la verdadera paz de espíritu proviene de la aceptación de lo peor.


La filosofía china puede ser definida brevemente como una preocupación por el conocimiento de la vida más que por el conocimiento de la verdad. 


Por ende, la distinción entre budismo y taoísmo es ésta: la meta del budista es que no va a necesitar nada, en tanto que la meta del taoísta es que no va a ser necesitado para nada. Sólo quien no es necesitado por el público puede ser un individuo despreocupado, y sólo quien es un individuo despreocupado puede considerarse un ser humano feliz. Tschuangtsé, el más grande y mejor dotado entre los filósofos taoístas, nos advierte continuamente que no seamos demasiado prominentes, demasiado útiles y demasiado serviciales.


Los tres grandes vicios norteamericanos parecen ser: eficiencia, puntualidad y el deseo

de la realización y el triunfo. [...] aparte del noble arte de lograr que se hagan las cosas, existe el más noble arte de dejar las cosas sin hacer.


[...] los chinos son sumamente puntuales, siempre que se les dé abundante tiempo para hacer una cosa. Siempre terminan las cosas a horario, con tal de que el horario sea bastante largo.


¿No es suficiente que los viejos sean algo? ¿Es necesario que siempre tengan que estar haciendo

algo? La pérdida de la capacidad para la holganza ya es mala en los hombres de edad madura, pero esa misma pérdida en la ancianidad es un crimen que se comete contra la naturaleza humana.  


Con la excepción del explorador del Ártico o el hombre de ciencia que está en su laboratorio, dedicado a la labor de descubrimiento, creo que lo mejor que podemos esperar es que nos guste nuestro trabajo, que nos sea llevadero. 


Un poeta chino nos ha advertido ya que la fuente de la juventud es un engaño, que nadie puede "atar un cordel al sol" y detener su carrera. [...] Si de nada vale librar una lucha sin esperanzas contra la ancianidad y las canas, ¿por qué no decir entonces que las canas son hermosas?


El culto chino por los antepasados [...] No creo que los respetos que se rinden a unas tabletas cuadradas de madera, de unos treinta centímetros de largo y en las que se inscriben los nombres de los antepasados, sean más o menos religiosos que el empleo de un retrato del Rey en un sello de correos británico. En primer lugar, se concibe a esos espíritus ancestrales menos como dioses que como seres humanos, y se les sigue sirviendo como lo fueron por sus descendientes en su ancianidad. No se les hacen ruegos de dones ni plegarias para que curen enfermedades, y no existe el acostumbrado regateo entre el venerado y el que venera. En segundo lugar, esta ceremonia de culto no es más que una ocasión de piadoso recuerdo de los antepasados desaparecidos, en un día consagrado a la reunión de la familia. 

Las rodillas chinas no son tan preciosas como las rodillas occidentales, porque nos prosternamos

ante emperadores o magistrados y ante nuestros padres, cuando viven, en el Día de Año Nuevo. Por consiguiente, las rodillas chinas son por naturaleza más flexibles, y no se hace uno más o menos hereje por arrodillarse ante una tableta de madera que se parece a un calendario.


"El agua corre hacia abajo y no hacia arriba", dicen siempre los chinos, y por lo tanto el afecto por los padres y abuelos es algo que tiene más necesidad de ser enseñado por la cultura. Un hombre natural' ama a sus hijos, pero un hombre culto ama a sus padres.


 ¿qué derecho tienen los jóvenes de abrir la boca cuando los viejos pueden decir: "He cruzado más puentes que calles has cruzado tú"?


Nadie puede dejar de envejecer; sólo puede hacerse la trampa de no admitir que se envejece. Y como de nada vale luchar contra la naturaleza, bien podríamos envejecer graciosamente. La sinfonía de la vida debería terminar con un gran final de paz y serenidad y comodidad material y contento espiritual, y no con el estampido de un tambor que se rompe o un címbalo que se quiebra.


Shih T'ao es indudablemente uno de los más grandes pintores que ha producido China, y el hecho

de que no se le conozca en general en Occidente se debe a un accidente y a que los emperadores manchúes no querían dar crédito a los artistas que no simpatizaban con su régimen.


[...] el sabor que se espera en el mejor té es el delicado sabor de "carne de bebé".


Un chino se sorprende fácilmente ante la variedad de botellas y etiquetas cuando entra en una tienda de vinos en Occidente, porque, en su país, en cualquier sitio que se encuentre ve shaohsing (licor de arroz, variedad del Huangjiu), más shaohsing y nada más que shaohsing. Hay seis o siete variedades más, y hay también licores destilados del mijo, el kaoliang, además de la clase de vinos medicinales, pero la lista pronto se agota.


Las tres características necesarias de las delicadezas chinas más caras son su condición de: incoloras, inodoras e insípidas. Estos artículos son las aletas de tiburón, los nidos de pájaros y los "hongos plateados". Todos son gelatinosos y no tienen color, sabor ni olor. La razón de su gusto maravilloso es que siempre se los prepara en la más costosa de las sopas que sea posible hacer.


Más adelante vi que, si bien todas las cosas eran en miniatura, el universo que sugerían era grande, y parecía recordar el criterio budista de que una semilla de mostaza y los Himalaya son de igual tamaño.


[...] sospecho que un hombre a quien no satisface una luna se cansará también de una docena [...] Si no satisface a un hombre la variedad del tiempo y el cambio de colores en el cielo, el exquisito sabor de las frutas que aparecen por rotación en estaciones diferentes, y las flores que se abren por rotación en los distintos meses, ese hombre haría mejor en suicidarse y no tratar de seguir la inútil caza de un Cielo imposible, que acaso satisfaga a Dios pero nunca satisfará al hombre. 


[...] los chinos suponen que un viaje a la montaña surte efecto catártico, pues limpia el pecho de una cantidad de tontas ambiciones y de preocupaciones innecesarias.


La idea básica es que las rocas son enormes, fuertes, y sugieren la eternidad. Son silenciosas, inmóviles y tienen fuerza de carácter, como los grandes héroes, y son independientes y separadas de la vida como sabios en retiro. Son invariablemente antiguas, y los chinos aman todo lo viejo. [...]  todo lo que crece es siempre más hermoso que lo que se construye.


Laotsé dice: "La naturaleza no habla"[...] Como un viejo sabio, comprende todo, pero no habla, y en ello radica su misterio y su grandeza. 


Uno de los diez lugares escénicos del Lago Occidental se llama, pues, Liulang Wen Ting, o sea, "Escuchando a las oropéndolas entre olas-sauces". 



[...] se elige a la orquídea, el crisantemo y el loto por determinadas

cualidades, [...] La flor de ciruelo es probablemente la que más aman, entre todas las flores, los poetas chinos.  [...] la peonía, rica de color y de pétalos, es considerada más bien como símbolo del hombre rico y feliz, en tanto que la flor de ciruelo es la flor del poeta, y símbolo del sabio tranquilo, pobre; y, por lo tanto, la última es espiritual así como la primera es materialista [...] Creo que la razón por la cual los chinos no dan más importancia a la rosa, es la de que su color y forma pertenecen a la misma clase que la peonía, pero ha sido superada por la vistosidad de la última. [...] Lo contrario de la peonía, la orquídea, es como un símbolo de encanto escondido [...]  Entre todas las flores, la orquídea es la que más fácilmente se seca o se pierde al menor error de quien la cuida. [...] El crisantemo florece al terminar el otoño. [...] El loto o lirio de agua forma de por sí una clase y me parece, personalmente, la más hermosa de todas las flores [...] La raíz del loto se usa para hacer una bebida refrescante, sus hojas para envolver frutas o comida que se quiere hervir, sus flores para gozar de su forma y su fragancia, y, finalmente, las semillas son consideradas como el alimento de las hadas, ya crudas, recién arrancadas de la vaina, o secas y azucaradas. [...] Sólo hay dos flores por cuya fragancia estoy dispuesto a olvidar la orquídea, y son la casia y el narciso. [...] De la azalea se supone que es una flor trágica.

"La pasión sostiene el fondo del mundo, mientras el genio pinta el techo".

El verdadero viajero es siempre un vagabundo, con las alegrías, las tentaciones, y el sentido de aventura que tiene el vagabundo. Viajar es "vagabundear" o no es viajar. Un buen viajero es el que no sabe adonde va, y un viajero perfecto es el que no sabe de dónde viene. No sabe siquiera su nombre y apellido.

El equipo más necesario para un viajero es "un talento especial en el pecho y una visión especial bajo las cejas"

Si, por lo tanto, con el talento especial en el pecho y la visión especial bajo las cejas puedo ambular y flotar a mis anchas solamente cuando estas cosas pierden su existencia individual, ¿no es innecesario que visite la caverna de piedra y el lugar bendito? Porque, como acabo de decir, en la distancia de veinte o treinta li, o aun de un li o medio li, ¡no hay también, por todas partes, cosas que pierden su existencia? Un torcido puentecito, un desvaído árbol solitario, un atisbo de agua, una aldea, una cerca, un perro: ¿cómo sé que no están también aquí el misterio y la grandeza de la caverna de piedra y el lugar bendito, en que puedo ambular y flotar a mis anchas?. . . [...] Quienes insisten en visitar las cavernas de piedra y los lugares benditos, por lo tanto, han dejado mucho sin visitar; el mis, no han visitado nada. Porque quienes no llegan a ver el misterio y la grandeza de una simple cerca o un perro, han visto solamente lo que no es grandioso ni misterioso en las cavernas de piedra y los lugares benditos.

¿Cuántos momentos hay en que el día es hermoso y la compañía placentera, cuando la luna y el vino son buenos y tenemos el corazón tranquilo y feliz el espíritu, cuando hay música y canciones y vino y podemos gozar y dejar que pasen las horas? 

[...] el arte de lograr la felicidad consiste en tener placeres apacibles.

La búsqueda del conocimiento no debe ser cuestión de nadie más que de uno mismo, y sólo entonces podrá ser un placer, y podrá ser positiva, la educación humana.  

 Un oscuro novelista chino, sin el moderno conocimiento de las hormonas, adivinó correctamente el origen de toda la actividad al decir que se debe a "lombrices" en nuestro cuerpo. El adulterio es cuestión de lombrices que nos muerden los intestinos e impelen al hombre a satisfacer sus deseos. La ambición y la agresividad y el amor por la fama o el poder se deben también a ciertas lombrices que no dejan descansar al hombre hasta que ha realizado el objeto de su ambición.

En primer lugar, un mal jugador, o un jugador que demuestra mal talento o mal gusto, tiene un mal tup'in o una mala "personalidad de juego", según la expresión china. Se dice que el bebedor que suele comportarse vergonzosamente después de haber bebido mucho, tiene un mal chiup'in, o una mala "personalidad de vino"

 La mejor descripción del placer de la lectura la he encontrado en la autobiografía de la más grande poetisa de China, Li Ch'ingchao (Yi-an, 1081-1141). 

El mejor medio de estudiar cualquier tema es comenzar a leer libros tomando un punto de vista desfavorable con respecto al tema.

Un erudito es como el cuervo que alimenta a sus pichones escupiendo lo que ha comido. Un pensador es como un gusano de seda que no nos da hojas de morera sino seda. 

Las constelaciones de estrellas son la wen o literatura de los cielos, y las famosas montañas y los grandes ríos son la wen o literatura de la tierra.

si Dios me ama apenas la mitad de lo que me ama mi madre, no me enviará al Infierno.

El mundo de la creencia pagana es una creencia más sencilla. Nada postula, y "no está obligado a postular nada. Parece hacer más inmediatamente atractiva la buena vida, porque apela a la buena vida por sí sola. Justifica mejor el bien, pues hace innecesario, para hacer el bien, justificarlo de algún modo.

Si se acepta la afirmación de que hacer el bien lleva en sí la justificación, no puede uno dejar de considerar que todos los cebos teológicos para la buena vida son redundantes y tienden a nublar el lustre de una verdad moral. 

La filosofía, que debería estar junto al pecho y a la actividad de los hombres, es lo que se ha alejado más de la vida.

Hay, claramente, una distinción entre pensamiento lógico y pensamiento razonable, que se puede expresar también como la diferencia entre el pensamiento académico y el pensamiento poético. 

Y si bien Platón tenía verdadero discernimiento humano, en cierto modo fue el responsable de la veneración de las ideas y las abstracciones, como entre los neoplatónicos, una tradición que, en lugar de ser atemperada por un mayor discernimiento, nos es tan familiar ahora en los escritores que hablan de ideas e idearios como si tuvieran una existencia independíente.

[...] a menos que el pensamiento sea elevado a un plano muy superior al de ahora, es inevitable un gran revés para la civilización.

Un escritor chino, Kung Tingan, dijo: "El sabio no habla, los talentosos hablan y los estúpidos discuten";

el Sabio habla de la vida, tal como la advierte directamente; los Talentosos hablan de las palabras del Sabio, y los estúpidos argumentan sobre las palabras de los Talentosos

La vida o la existencia no tiene que ponerse de rodillas y pedir a la lógica que demuestre que existe, o que está allí. 

[...] el mundo no es un silogismo o un argumento, es un ser: el universo no habla, vive; no discute: llega, y nada más.

Nadie puede ser perfecto; sólo se puede tender a constituir un ser agradable, razonable.

Porque el deber de la mente humana es tal que no se ve llamada a hacer un argumento estúpidamente lógico, sino que debe tratar de mantener un cuerdo equilibrio en un mar sin cesar cambiante de impulsos, sentimientos y deseos en conflicto. Y la verdad es tal en los asuntos humanos, que es verdaderamente aquello que deseamos que lo sea. El argumento irrebatible puede ser rebatido siempre con algo de compasión, y la misma validez invalidada por el amor.

El emperador chino no era un ser semidivino como el del Japón, y los historiadores chinos han desarrollado la teoría de que el emperador gobierna por un mandato del Cielo, y que cuando gobierna mal pierde ese "mandato celestial". Cuando gobierna mal le cortamos la cabeza

Mingliaotsé se dispone a viajar por el País de los Indiferentes. 

Y Mingliaotsé responde: "Quien ha logrado el Tao puede meterse en el agua sin mojarse, saltar a las llamas sin quemarse, caminar sobre la realidad como si fuera un vacío y viajar por un vacío como si fuera la realidad. Puede estar cómodo doquiera se encuentre, y solo en cualquier ambiente. Esto es natural en él. Pero yo no he logrado el Tao; yo soy solamente un amante del Tao. Quien ha logrado el Tao es dueño de sí, y para él se disuelve el universo."


¿por qué tuvo que ir Sakyamuni a los Himalaya?

Explora los Nuevos Estados y viaja por los Ocho Países Bárbaros

visito sobre todo las Cinco Montañas Sagradas y las Cuatro Aguas Sagradas

los ríos de los Nueve Estados

En cuanto a las regiones que están fuera del Celeste Imperio, como los Himalaya y las Diez Islas Pequeñas y las Tres Islas Grandes del Mar de la China,

se elevan olas gigantescas, y sabemos que está enfurecido el espíritu de Ch'ihyi (Un pájaro mítico.) ayudado por T'ienwu (El Espíritu del Mar, con ocho cabezas, ocho piernas y ocho colas.).

nos parece ver al Viejo Dragón Chang que se abre paso hasta el cielo llevando en brazos a sus nueve hijos

 sale a buscar a la Cigüeña Salvaje Ting

"El Hombre Rústico de las Nubes y las Aguas".  

 El método del saludo entre los manchúes, llamado tach'ien, es también muy bello.